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Comer de tupper sin dramas: ideas para enriquecer tus comidas en la oficina
El arte de comer bien en el trabajo: organización inteligente, postres para animar la tarde y pautas que te ahorran tiempo
Si somos asiduos a las redes sociales, seguro que más de una vez nos han aparecido esos vídeos de compañeros de oficina que comparten el contenido de su tupper a diario. Las comparativas son odiosas, sí, pero lo cierto es que no hay color entre los que muestran la clásica pasta con tomate y los que optan por menús algo más variados, con buenos aliños, contrastes y texturas diversas.
Ejemplos tan anecdóticos nos enseñan que, en realidad, comer de tupper no tiene por qué entrar en conflicto con nuestro lado más cocinitas. Es más, es un buen pretexto para ordenar nuestras comidas, pensar bien la combinación de sabores y llevar un estilo de vida equilibrado y sereno.
Para facilitarte la tarea y convertir el tupper en un pequeño placer diario, te recomendamos algunos tips para alegrar las comidas para llevar. Desde unas especias diferentes a un buen aliño y, por supuesto, un postre ‘to go’ que nos anime la jornada, estos consejos pueden dar la vuelta a tu comida y hacer del tupper un refugio de calma y sabor.
Trucos para un tupper original (y olvidarte de la triste ensalada)

Muchas veces asociamos la comida de oficina con la monotonía, pero la realidad es que escapar de ella no requiere de grandes malabares. Lo importante, más bien, es cambiar la mirada.
Preparar un tupper de comida original es sencillo si sabemos aplicar el mimo y el toque de creatividad necesario en nuestras recetas. De hecho, siguiendo estos trucos también podremos superar el hándicap de la comida para llevar, que muchas veces nos limita a la hora de plantear elaboraciones más complejas.
Olvídate de la triste ensalada mustia y del plato repetitivo; estas ideas te harán elevar cada bocado a una pequeña delicia diaria.
Más creatividad para los ingredientes base
El arroz, las patatas, la pasta son las bases clásicas a las que solemos recurrir, pero siempre es buena idea explorar nuevos caminos para variar el lienzo. Por ejemplo, para el clásico bowl con verduras y proteínas podemos emplear opciones como el cuscús perlado, la quinoa, el trigo sarraceno, los fideos de boniato o la amplia variedad de legumbres que encontraremos en nuestra tienda de confianza. Aportan matices de sabor más interesantes, se conservan bien de un día para otro y, además, son opciones mucho más interesantes a nivel nutricional.
Busca el contraste de texturas
Nada apaga más una receta que la uniformidad. Si no, que se lo digan al tupper de verduras al vapor que en nuestra cabeza funcionaba como un buen primero. Para mantener el interés en cada bocado, nuestra recomendación es jugar con las texturas. Por ejemplo, podemos llevar un tupper aparte con frutos secos y semillas y añadirlos a una ensalada, incorporar unos picatostes horneados a las cremas de verduras o un poco de cebolla deshidratada en un bowl estilo poké.
Un ingrediente protagonista que lo cambie todo
Existen algunos ingredientes que elevan por sí solos el resultado final, lo que además es especialmente cómodo si comemos de tupper. Por ejemplo, unas lascas de queso curado, unos tomates secos confitados, un poco de cebolla caramelizada o unas setas intensas, como las shiitake, pueden convertir una base sencilla en un plato extraordinario. Sin duda, toda una razón de peso para esperar con ganas la hora de la comida.
Especias y aliños caseros: un universo por explorar

Sabemos que los aromas tienen la capacidad de transportarnos y que, además, acumulan la mayor parte de la experiencia gustativa. Lo podemos comprobar en variedades como Alhambra Reserva 1925, con notas frescas y florales envuelven toda la degustación; o Alhambra Reserva Roja, con un carácter tostado y afrutado emana a través del olfato.
En el caso de nuestro tupper, la forma más recurrente de llenar de sabor (y de aroma) nuestra comida es a través de las hierbas aromáticas, los aliños completos y las especias. Un toque de tomillo y comino, un poco de curry en polvo en nuestra salsa de yogur o un aliño de mostaza antigua y frutos secos (siempre emulsionado en un tarro de cristal) transformarán un plato sencillo en un verdadero viaje de sabor.
Explorando los sabores internacionales
Nuestra despensa contemporánea tiene la suerte de contar con productos nacidos en cocinas lejanas que se han ido integrando poco a poco en nuestra cultura. Esto tiene muchas formas de trasladarse a nuestro tupper, tanto con opciones interesantes para llevar, como los onigiris japoneses, los tacos mexicanos o los salteados de fideos al estilo vietnamita, como con ingredientes que pueden dar un toque diferente a las elaboraciones. Por ejemplo, unas gotas de una buena salsa de soja fermentada, un poco de hummus untado en pan, un toque de aceite de chili en un guiso o un poco de kimchi para contribuir a la ingesta de verdura diaria.
El momento dulce: postres para llevar al trabajo que animan la tarde
El descanso a media tarde merece un bocado dulce a la altura (aunque preferiblemente saludable). Tenemos muchísimas formas de estimular nuestro lado más goloso con postres tan fáciles de elaborar como de transportar. Por ejemplo, con unas galletas de avena y chocolate, un yogur con frutos rojos, cacao y frutos secos, un bizcocho de limón o un pudin de semillas de chía. Ideales tanto para acabar bien la hora de la comida o para acompañar al café durante la hora de la merienda.
Consejos para organizar tu comida de tupper y ahorrar tiempo
Estos tres consejos te ayudarán a ser más eficiente a la hora de preparar tu comida de tupper diaria y evitar que se convierta en una tarea pesada.
- Haz un batch cooking de ingredientes, no de menús cerrados
En lugar de cocinar platos para cinco días, prepara diferentes bases versátiles (arroz, quinoa, verduras asadas, opciones de proteína…). Si las combinas entre sí y añades toques de sabor con aliños o ingredientes con mucho sabor será muy difícil que te aburras.
- La estrategia del ‘aliño aparte’
Para que el tupper no se reblandezca, lo mejor es llevar los aderezos, vinagretas y elementos crujientes (picatostes, semillas o frutos secos) en tarritos pequeños y separados. Mezcla todo en el último momento y sentirás que tu tupper está recién hecho.
- Regla de los tres colores
Un recipiente monocromático desanima y, por regla general, suele ser menos saludable. Acostúmbrate a incluir ingredientes de al menos tres colores diferentes: será más equilibrado nutricionalmente y te ayudará a comer por los ojos (en el mejor de los sentidos
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