Es Tendencia - Artesanía
Tadelakt: así es la técnica decorativa marroquí que aporta luz, textura y calma mediterránea
Ahondamos en esta técnica decorativa marroquí que está inspirando las últimas creaciones de arquitectos, interioristas y amantes de estas dos disciplinas
Basta con sumergirse en las principales revistas de interiorismo, o en los perfiles más seguidos de decoración de Instagram, para llegar a una conclusión clara: el recubrimiento con el llamado ‘efecto cemento’ es una tendencia que cada día cobra más fuerza. Lo que muchos aficionados al sector desconocen es que esta técnica se denomina tadelakt y su valor va mucho más allá del estético.
¿Qué es el tadelakt? El origen de la cal más codiciada
El tadelakt es una técnica decorativa ancestral que nació en Marruecos. Antiguamente, tanto el exterior como el interior de las casas de Marrakech se recubrían de cal para protegerlas e impermeabilizarlas. A continuación, la pared se frotaba con un canto rodado y se terminaba el proceso sellando cada centímetro con un jabón negro elaborado a base de aceite de oliva.
El resultado de aquella técnica decorativa manual, tan característica de los hammams y palacios de Marruecos, eran paredes con un acabado orgánico y natural que se fundía con la cultura mediterránea. De esta forma, aportaba una sensación de continuidad a las diversas estancias, con una textura ligeramente sedosa que permitía que la proyección de la luz transformara la propia percepción del espacio.
Artesanía y contemporaneidad: por qué el tadelakt fascina a los interioristas
El mundo del interiorismo y la decoración ha pasado por un incontable número de etapas: desde la industrial hasta la escandinava, pasando por la más clásica o la americano –también conocida como Ralph Lauren–. Ahora, el tadelakt parece que está logrando convertirse en una tendencia que es bien recibida tanto por los amantes del color como de las líneas de corte más limpias. ¿La razón? Que se integra y adapta perfectamente a cualquiera de ellas modelando las tonalidades elegidas y los objetos que complementan el lugar.
Por este motivo, al margen de modas y tendencias, el objetivo al decantarse por un estilo o tendencia debe ser que se adapte a la realidad y personalidad del espacio, así como a quienes lo habitan. Y en este sentido, apostar por el tadelakt significa incorporar una técnica decorativa a una o varias estancias de la casa con el fin último de lograr que la luz se refleje suavemente sobre las paredes y generar una atmósfera relajada perfecta para bajar las pulsaciones.
¿Dónde aplicar tadelakt en casa? Un lienzo continuo.
El tadelakt ofrece continuidad al irse adaptando a los diferentes espacios del hogar. Así, puede incorporarse como un elemento puntual de la decoración, con el objetivo de crear un punto más especial en una de las habitación, o como hilo conductor del estilo de toda la casa.
Baños: el oasis mediterráneo sin juntas
En este caso, es muy frecuente encontrar el tadelakt en las paredes que rodean la ducha, o junto a la que se sitúa la bañera. Como una de sus principales características es su alta capacidad impermeabilizadora, es un acabado perfecto para aquellas paredes en las que la humedad es una constante.
Salones y dormitorios: paredes que respiran
Las paredes con tadelakt resultan especialmente vistosas a la hora de delimitar estancias en las que primen los colores cálidos, monocromáticos y texturizados. Aquí, el objetivo será fomentar la creación de una atmósfera que busque el equilibrio emocional y la relajación.
Terrazas y patios: continuidad entre interior y exterior
La unión del movimiento orgánico que adquieren las paredes gracias a las ondulaciones del acabado del tadelakt ayuda a su integración con el exterior, más aún si es un espacio con la naturaleza como protagonista. De esta forma es habitual verla en muros, terrazas o, incluso, las fuentes de un jardín.
El valor de lo hecho a mano: una técnica sin prisa
Uno de los mayores atractivos de la técnica tadelakt es que se hace a mano, por lo que cada vez que se aplica en una estancia se genera un juego de colores, luces y texturas irrepetibles. A ello se suma que el tadelakt ahonda en el valor y la belleza de lo imperfecto, influencia de su marcado carácter artesanal.
Precisamente, como es una técnica que vuelve a los orígenes de la artesanía, se está convirtiendo en objeto de deseo de arquitectos e interioristas. Además, como se alinea con la filosofía do it yourself, muchas personas se están animando a realizar cursos para aprender cómo hacer tadelakt y dotar de un nuevo aire a sus hogares.
El atractivo del tadelakt: luz, textura y calma
Continuidad, luz, calma, conexión con la naturaleza y cultura mediterránea son solo algunos de los resultados inconfundibles de aplicar el tadelakt en un hogar. Ahora bien, como siempre ocurre cuando se habla de interiorismo, no es una técnica decorativa adecuada para todas las personas o casas.
Y entonces ¿para quiénes está pensado el tadelakt? Para aquellas que quieren construir un hogar en el que la calma y el equilibrio emerjan como valor distintivo. Una casa en la que las conexiones estén muy ligadas a la idea de vivir el momento, sin prisa, dejando que el tiempo vuelva a ser el que marque el ritmo de los días, en lugar de las agendas y to do lists imposibles de abarcar.
Al final el tadelakt parte de una filosofía muy cercana a la que guía la elaboración de las Cervezas Alhambra: un proceso pausado que marca los ritmos con un resultado final que invita a vivir desde la consciencia del momento. En equilibrio, con calma y conectados a una cultura y naturaleza que define la esencia de lo que somos.
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