image image

¿Eres mayor de edad?

Está a punto de entrar a un sitio web titularidad de Mahou San Miguel cuyo contenido se dirige únicamente a mayores de edad. Para asegurarnos de que sólo es visible para estos usuarios hemos incorporado el filtro de edad, que usted debe responder verazmente. Su funcionamiento es posible gracias a la utilización de cookies técnicas que resultan estrictamente necesarias y que serán eliminadas cuando salga de esta web.

Selecciona un país

clear
Donde el cierzo nos lleve: periplo por el lado más disfrutón de Zaragoza Donde el cierzo nos lleve: periplo por el lado más disfrutón de Zaragoza Donde el cierzo nos lleve: periplo por el lado más disfrutón de Zaragoza

Creadores - Gastronomía

Donde el cierzo nos lleve: periplo por el lado más disfrutón de Zaragoza

Valoración:

Donde el cierzo nos lleve: periplo por el lado más disfrutón de Zaragoza

Ilustrado por Beatriz Entralgo

Descargar Guia

¿Puede el viento definir la personalidad de una ciudad? Sin duda, la ilustradora Beatriz Entralgo conoce bien lo que es moverse por su Zaragoza natal a rumbo de cierzo. Las corrientes frías que se cuelan por sus calles adoquinadas, se nutren en el caudal del Ebro y se detienen ante la majestuosidad de la Basílica del Pilar han inspirado buena parte de esta Ruta del Degustador.


Un periplo de 12 paradas que aúna los sabores auténticos de Aragón con rincones repletos de historia y locales tan curiosos como la propia esencia de la urbe maña. Sabor, artesanía, naturaleza, música y libros se agrupan en este mapa, tan variado como el talento y la creatividad de Entralgo. 

Y no existe mejor sitio para empezar la ruta que frente a la pequeña estatua del Caballito de la Lonja, que rinde homenaje a otro artista oriundo. Se trata de una réplica en bronce del caballito de cartón que el fotógrafo Ángel Cordero Gracia utilizó durante más de 40 años para retratar a niños y familias en torno a los Jardines del Palacio de la Lonja. En las fotografías minuteras, de hecho, se podía leer ‘Recuerdo de Zaragoza’ y llegaron a ser uno de los souvenirs más populares de la ciudad. “Pronto, los jardines de la Lonja volvieron a gozar de una nueva primavera, porque los niños y no tan niños, acudían como antes a fotografiarse con el Caballito”, dice hoy la inscripción que acompaña a la estatua.


A pie llegaremos hasta el Café Botánico, un local de lo más coqueto que nos da la bienvenida con una preciosa fachada original y una carta repleta de caprichos -dulces y salados-, perfectos para un buen desayuno. Tocará coger fuerzas porque nuestra siguiente parada en la ruta es un imprescindible para curiosos y cocinitas: el Mercado Central de Zaragoza. Paseando por él encontraremos más de 70 puestos donde adquirir productos básicos, pero también exquisiteces locales y flores. Incluso, podremos abrir el apetito con un aperitivo en sus diferentes puntos de restauración.


Pero si ya estamos pensando en un lugar donde comer, a pocos metros del mercado nos espera un templo gastronómico con aires del sur. Se trata de La Casa de la Marimorena, una taberna de estilo andaluz con una carta de lo más variada con la que podremos acompañar nuestras variedades favoritas de Cervezas Alhambra. Entre ellas, aperitivos básicos como gildas, boquerones con patatas y chicharrones; u opciones más contundentes como tortillas de camarones, pescaíto frito, rabo de toro o callos a la andaluza. 

Zaragoza en clave melómana



Pocos sitios de España tienen una cultura musical tan arraigada como Zaragoza. Lo sabe bien Beatriz Entralgo, que recomienda hacer una parada en El Refugio del Crápula, uno de los locales clásicos de las noches en la ciudad y un rincón ideal donde tomar una cerveza a la vez que vemos un concierto o disfrutamos de los monólogos que se programan en la sala. 


Además, a tan solo cinco minutos del local daremos también con una de las propuestas más originales de esta ruta: el Museo de Origami. Ubicado en un antiguo convento, este centro es uno de los pocos entornos museísticos del mundo especializado en el arte de la papiroflexia. Tiene exposiciones temporales, pero también actividades y talleres para todas las edades.


Y como esto se trata de una ruta ‘disfrutona’, Entralgo también nos invita a revisar algunas opciones gastro al salir del museo. Por ejemplo, Bocachica, un gastropub ideal para comer raciones creativas y de inspiración internacional. O, también, DZine, un bar con buena música perfecto para cualquier momento del día: desde el desayuno hasta la hora del aperitivo, o para las cervezas nocturnas entre amigos.  Y si lo que nos apetece es un buen menú tradicional, nada como ir a La Bodega de Chema, donde son auténticos especialistas en asados, carnes y otras delicias de estilo aragonés.

Entre literatura y modernismo aragonés



Este periplo, como el cierzo cuando llega a los valles, se acerca a su fin. No sin antes pasar por dos iconos culturales para apasionados de la literatura y la historia. El primero es la Librería Cálamo, conocida por su cuidada selección de títulos y por ser uno de los epicentros de la ciudad para lectores y escritores. 


Y otro, con el que Beatriz Entralgo cierra esta ruta, es el Quiosco de la Música, ubicado en el Parque Grande José Antonio Labordeta. Se trata de una de las mejores representaciones del modernismo aragonés -de hecho, se construyó a principios del siglo XX para la Exposición Hispano-Francesa-. Sin duda, un enclave único para finalizar una jornada apasionante por Zaragoza y que define a la perfección la personalidad única de una ciudad con mucho por ofrecer. 



Valorar guía:

Compartir