Es Tendencia - Gastronomía
El éxito de la cocina pop-up
¿Cómo se diseña un restaurante efímero? Descubrimos las razones por las que triunfan los restaurantes itinerantes y cómo se están haciendo poco a poco su espacio en las ciudades
Una forma diferente de entender la cocina y la restauración: sin menús, sin cartas de degustación, solo una propuesta gastronómica a la que acceder durante unos días o escasas horas. Esta es la gran apuesta de los cocineros nómadas y sus creaciones en espacios pop-up.
Pero ¿por qué la cocina pop-up no para de sumar seguidores? ¿Qué la hace tan especial? ¿Cómo se construye un restaurante efímero? Y algo clave ¿dónde es posible enterarse de cuándo y en qué lugar se van a organizar?
La experiencia efímera que triunfa en las ciudades
Los platos que se degustan en una cocina pop-up cuentan con dos características principales: son temporales y exclusivos. Temporales porque solo están accesibles al público durante la cortísima vida del restaurante pop-up, es decir, unos días o unas simples horas. Exclusivos en el sentido más literal: no siempre es fácil enterarse de cuándo o dónde van a tener lugar; a veces es cuestión de azar.
En el fondo, es una experiencia que se vincula a la posibilidad de formar parte de algo único e irrepetible. Dicho de otra forma, es la oportunidad de saborear una cocina que busca la disrupción, romper con las reglas y presentar un nuevo concepto lejos de artificios o adornos, en los que lo principal sea el sabor y las emociones que son capaces de transmitir cada uno de los platos.
Las claves del restaurante pop-up
Un cocinero pop-up presenta sus propuestas gastronómicas en lugares ajenos, a los que acude como invitado o previa contratación del lugar. Para cada ocasión tiende a diseñar un menú propio, ajustado al espacio y la temporada en la que lo vaya a ejecutar, lo que no quita que pueda mantener algún plato como su marca insignia. Pero el concepto del menú sí es irrepetible: parte de un concepto vinculado al chef o al lugar en el que se va a celebrar y, a partir de ahí, se diseña una experiencia para disfrutar, sin prisa, como las variedades de Cervezas Alhambra.
Este estilo nómada lleva a que en ocasiones sea posible presenciar una especie de crossover del mundo culinario con chefs invitados a restaurantes durante tiempo limitado, que incorporan sus propuestas a las ya existentes en un establecimiento o local. Una forma con la que ese lugar logra actualizar temporalmente su menú habitual de cara a sus comensales, mientras que el cocinero pop-up tiene la oportunidad de presentarles su concepto culinario.
¿Y cómo se da a conocer la aventura culinaria pop-up? Normalmente a través de las redes sociales, con cierta antelación, para facilitar la reserva de los asistentes. De esta forma, el espacio pop-up puede organizar la compra de los ingredientes que va a necesitar en atención a una previsión real de comensales.
Del foodtruck a un espacio multiusos
Uno de los grandes éxitos de los restaurantes efímeros es que no se ajustan a normas ni conceptos preestablecidos. Muy al contrario, son vanguardistas y tan pronto surgen en una esquina de la mano de un camión de comida al más puro estilo Jon Favreau en la película Chef como toman un coworking o transforman una tienda. Además, los mercados gastronómicos también se han convertido en una ventana de oportunidad para los cocineros nómadas. De hecho algunos, como el de la castiza calle Vallehermoso de Madrid, reservan un puesto para propuestas itinerantes que se transforman cada pocos días.
Algunos cocineros muy conocidos en Instagram anuncian en sus perfiles sociales el día y la hora en la que abrirán sus cocinas temporales al gran público. Pero, lejos de lo que se pudiera pensar, el concepto nómada no solo se aplica a chefs emergentes. Los hay con carreras y locales consolidados que encuentran en los restaurantes pop-up una opción perfecta para dar a conocer su comida, en una nueva ciudad, o presentarse a un público más diverso.
No importa el lugar, el estilo culinario o que se presente en platos de cerámica o bambú, lo único imprescindible de la cocina pop-up es que sea una propuesta singular para unos comensales que buscan disfrutar, sorprenderse y vivir un momento culinario sin igual.
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