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Marilyn Monroe, cien años del icono pop art por excelencia Marilyn Monroe, cien años del icono pop art por excelencia

Creadores - Cine

Marilyn Monroe, cien años del icono pop art por excelencia


¿Quién era Marilyn Monroe cuando los directores gritaban “corten”? ¿Cómo se convirtió en un icono de masas? Con motivo del centenario de su nacimiento, repasamos su trayectoria y los grandes hitos que dieron forma a su icónica figura



Para algunos, siempre será aquella cantante que enamoró a un Tony Curtis que intentaba escapar de la mafia italiana. Para otros, la sexy actriz que deseó su particular feliz cumpleaños al presidente Kennedy. Están los que aprendieron que los diamantes son “el mejor amigo de una mujer”, o los que gracias a ella entendieron el riesgo de viajar a las Cataratas del Niágara con una rubia con carácter. 


Pero ¿quién era realmente Marilyn Monroe? ¿Por qué su persona nos sigue atrapando cien años después de su nacimiento?

La mujer detrás de las cámaras


Inteligente, rubia y cautivadora son tres adjetivos que, sin duda, definen a la perfección a la actriz estadounidense. Nació en Los Ángeles como Norma Jeane Mortenson, pero ese nombre con el que fue registrada el 1 de junio de 1926 pasaría al olvido en favor de Marilyn Monroe, el escogido por ella para transformarse en estrella de Hollywood. 


Amiga de Truman Capote, comenzó en el cine gracias al modelaje y llegó a fundar su propia productora de cine, Marilyn Monroe Productions. Con ella, aspiraba a salir del encasillamiento al que los estudios habían abocado su carrera, y eso que muchos de esos papeles de los que ella trataba de huir fueron los mismos que la convirtieron en una superestrella a ojos del mundo.


La alegría que siempre irradiaba de puertas hacia afuera escondía una infancia en el sistema de protección de menores. Se casó hasta en tres ocasiones, entre ellas con el jugador de béisbol Joe DiMaggio y el dramaturgo Arthur Miller. La leyenda siempre ha dicho que fue una de las amantes de John F. Kennedy y, los que la conocieron, que siempre buscó una felicidad que le resultó completamente esquiva. 


Las adicciones, y una vida de profunda soledad cuando los focos se apagaban, la encaminaron a una muerte temprana antes de lograr su mayor sueño: crear su propia familia y sonreír no solo ante las cámaras, también detrás de ellas. 


La actriz que robaba todas las miradas


El respiradero de una vía de metro y un vestido blanco: dos elementos que, de la mano de  Marilyn Monroe, se convirtieron en una escena inolvidable de La tentación vive arriba (1955). Pero antes de este icónico momento, la joven actriz ya había demostrado su espectacular talento ante las cámaras y su camaleónica capacidad para saltar del thriller a la comedia sin despeinarse



La tentación vive arriba


En Niagara (1953) logró robar todo el protagonismo en pantalla al actor Jean Peters convertida en Rose, una mujer aparentemente feliz casada pero con aspiraciones de viuda negra. Ese mismo año, con Los caballeros las prefieren rubias se embarcó en una comedia musical al dar vida a una corista de Arkansas. Mientras que la comedia romántica Cómo casarse con un millonario le permitió compartir cartel con Lauren Bacall convertida en una modelo, con problemas de visión, y cierto gusto por los hombres con dinero. 


Aunque si existe un título por el que siempre será recordada ese siempre será Con faldas y a lo loco (1959). Los ingredientes eran una primera señal de éxito: una comedia dirigida por Billy Wilder, con Marilyn Monroe acompañada por Tony Curtis y Jack Lemmon. ¿El rodaje? Cuentan las malas lenguas de Hollywood que aquellas semanas hubieran dado para escribir un gran libro de anécdotas, no todas ellas felices. Por aquella época la actriz se encontraba inmersa en una grave depresión que dejaba su impronta en el trabajo: llegar tarde al rodaje o no recordar el guion se convirtieron en escenas habituales y tensaron, hasta el límite de casi romperla, la relación con el resto del equipo. 

Descubriendo a Marilyn


La sombra de la sospecha siempre rodeará el final de la vida de Marilyn Monroe, una duda que no pocas personas han tratado de resolver como Emma Cooper en su documental El misterio de Marilyn Monroe: Las cintas inéditas (2022). Esto no impide que sea posible conocer los detalles de su vida gracias a las muchas biografías que se han escrito sobre la actriz, entre las que destacan Marilyn, de María Hesse (Lumen, 2020) o Marilyn Monroe, de Donald Spoto (Anagrama, 2006).


También el cine se ha visto hechizado por su rubio platino y ha tratado de acercar la trayectoria de la intérprete estadounidense al gran público. En Mi semana con Marilyn (2011), Michelle Williams se pone en la piel de Monroe para adentrarse en los entresijos del rodaje de El príncipe y la corista. En Blonde (2022) –adaptación del libro de Joyce Carol Oates con el que comparte título–, es Ana de Armas la encargada de convertirse en ‘la tentación rubia’, para profundizar en el contraste existente entre la felicidad pública que exhibía y la oscuridad que habitaba en su espacio privado. 


Aquel 4 de agosto de 1962, a la temprana edad de 36 años, una sobredosis de pastillas terminó con la vida de Marilyn Monroe, aunque no con la sombra que había creado de ella. Gracias a ello, ha sobrevivido dentro la esfera cultural, no solo a través de los carteles de sus películas, o de sus decenas de interpretaciones, también de la mano de artistas como Andy Warhol que no dudaron en convertirla en el rostro del pop art



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