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Nuevas vidas para los clásicos azulejos: así es el trabajo de Cons Rosell Nuevas vidas para los clásicos azulejos: así es el trabajo de Cons Rosell

Creadores - Cerámica

Nuevas vidas para los clásicos azulejos: así es el trabajo de Cons Rosell

La diseñadora peruana recupera técnicas tradicionales del azulejo y las cruza con referencias del arte virreinal, ayacuchano y mediterráneo para llevarlas a los interiores actuales

Apellidos que vuelven a ocupar el lugar de las antiguas placas familiares, números para señalar una casa, cenefas, motivos vegetales, vírgenes, santos o pequeños objetos elegidos por quien encarga la pieza. El repertorio de Cons Rosell cabe sobre superficies de cerámica que conservan las irregularidades del trabajo manual. Detrás de cada una hay dibujo, pintura y un proceso que la diseñadora peruana comenzó a aprender después de años trabajando con herramientas y lenguajes bastante distintos.


Constanza Rosell nació en Lima y vive en España desde 2018. Estudió Diseño en la Universidad de Navarra y después pasó por estudios y empresas vinculados al branding, la comunicación, la experiencia de usuario, el diseño editorial o la dirección de arte. También ha trabajado como ilustradora, una actividad que practica desde mucho antes de comenzar la universidad. Dibujar al natural en cuadernos y calles formaba parte de su vida desde niña, en una familia donde las antigüedades, el arte y la historia estaban muy presentes.


Los azulejos llegaron más tarde. Primero comenzó a fijarse en ellos y a documentar los que encontraba en distintas ciudades. Aquella recopilación visual fue creciendo hasta despertar el interés por saber cómo se hacían y qué historias había detrás de esas superficies que forman parte del paisaje cotidiano de numerosos lugares de España, Portugal y América Latina. La curiosidad acabó llevándola del diseño a un oficio que se practica desde hace siglos.


Cons Rosell Studio

Del cuaderno de dibujo al taller de azulejos


Durante sus estudios, Rosell había disfrutado especialmente de los procesos artesanales, aunque al incorporarse al mercado laboral su trayectoria tomó otros caminos. Trabajó en Madrid y Pamplona, colaboró en proyectos de diseño y branding y desarrolló contenidos gráficos y campañas. En 2023, una crisis profesional la hizo preguntarse qué parte de aquella formación quería recuperar. La respuesta estaba relacionada con el trabajo manual que había ido dejando a un lado.


En junio de ese año viajó a Lisboa para realizar un curso de producción de azulejos. Difícilmente podía encontrar un escenario más apropiado que Portugal: allí la cerámica vidriada forma parte de fachadas, iglesias, estaciones y espacios domésticos, y permite comprobar hasta qué punto un material funcional puede convertirse también en archivo visual de una ciudad. Para Rosell, aprender el proceso significó pasar de coleccionar referencias a trabajar directamente con la materia.


De aquella experiencia surgió, en Madrid, Cons Rosell Studio, que ella define como un «estudio experimental de azulejos». La experimentación comienza en el dibujo y continúa en las posibilidades de un soporte sometido a reglas físicas precisas, donde intervienen pigmentos, esmaltes, temperatura y cocción. Su formación como diseñadora aparece en la composición, en la construcción de los motivos y en la adaptación de cada pieza al espacio al que irá destinada; el trabajo artesanal introduce pequeñas diferencias que impiden que dos resultados parezcan el fruto de una producción industrial.


Rosell produce revestimientos y murales cerámicos, pero también piezas de menor formato y encargos personalizados. Cenefas, placas, motivos botánicos o composiciones figurativas trasladan el azulejo a cocinas, baños, entradas y otros interiores actuales, manteniendo el vínculo con la arquitectura que históricamente ha acompañado a este soporte.


Cons Rosell

Entre Lima y el Mediterráneo


La mirada de Rosell sobre esta tradición está atravesada por su propia biografía. En sus diseños conviven referencias del arte virreinal peruano y de la artesanía ayacuchana con un repertorio ornamental aprendido también en España y Portugal. Motivos vegetales, imágenes religiosas, geometrías y composiciones inspiradas en modelos históricos pasan por el dibujo de la diseñadora antes de regresar a la cerámica con nuevas formas y combinaciones.


La personalización es otra de las vías con las que trabaja. Algunas piezas incorporan objetos escogidos por quien realiza el encargo; otras recuperan tipologías reconocibles, desde placas de números hasta cenefas o imágenes marianas. Es una práctica que encuentra numerosos precedentes en la propia historia de la cerámica decorativa, utilizada durante siglos para señalar edificios, expresar devociones o singularizar determinados espacios.


Para lograr estos resultados, la investigación ocupa una parte importante del trabajo del estudio. Rosell ahonda en la historia y el legado cultural del azulejo, documenta referencias y observa cómo han evolucionado sus usos y lenguajes. Ese archivo alimenta después el proceso creativo: los modelos pueden conservar algunos de sus elementos, perder otros, cambiar de tamaño y formato o combinarse con dibujos realizados específicamente para un proyecto.


Hay además una característica del propio material que condiciona su manera de entender el diseño. Un azulejo bien producido puede permanecer durante décadas en una pared, como demuestran todavía hoy tantos interiores y fachadas de la península ibérica. Rosell parte de esa resistencia física para plantear objetos capaces de acompañar durante años los espacios para los que han sido creados. La elección de técnicas, materiales y motivos responde también a esa voluntad de permanencia.


En ese sentido, su trabajo recupera algo que el azulejo lleva haciendo desde hace siglos: integrarse en la vida cotidiana y quedarse allí. Lo que sí cambia son los dibujos, los encargos y las referencias de quienes vuelven a elegirlo para sus casas. En el taller de Cons Rosell, esa continuidad comienza con una práctica muy concreta: dibujar, pintar, esmaltar y llevar de nuevo la pieza al horno.


Imágenes I Cons Rosell Studio

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