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El fenómeno ‘Murdoku’ o cómo una fusión entre el ‘Cluedo’ y los sudokus se convirtió en el pasatiempo del verano
Es el fenómeno del momento: un pasatiempo que combina la destreza del sudoku y las habilidades detectivescas del Cluedo. Analizamos los secretos de estos libros de acertijos para adultos que ya son los auténticos protagonistas de las tardes de playa o piscina
¿Es posible jugar una partida de Cluedo en una cuadrícula de sudoku? ¿Puede un libro de pasatiempos para adultos convertirse en uno de los best-sellers del verano? La respuesta a ambas preguntas es que sí. Tan solo hay que confiar en el talento de Manuel Garand para crear acertijos con la esencia de Agatha Christie, y contar con algo del espíritu detectivesco de Sherlock Holmes en un tablero que recuerda al de un ajedrez.
‘Murdoku’, un universo de acertijos con acento canadiense
Solo un amante de los rompecabezas sería capaz de encontrar la conexión perfecta entre el sudoku y el Cluedo. El canadiense Manuel Garand, ideador de pasatiempos para Financial Times y taquígrafo de profesión, probó con su familia sus acertijos criminales y, poco después, se animó a publicarlos. Todo ello sin ser consciente del fenómeno murdokumanía que iba a surgir a su alrededor.

El primer volumen, Murdoku, es el que más recuerda al Cluedo por los lugares y la manera en la que han sido concebidos cada asesinato. El segundo libro, Viaje al pasado, innova y lleva a los aspirantes a detectives de ruta por diferentes momentos de la historia. De esta forma hace posible caminar entre pirámides, navegar con piratas o encender fogatas con vaqueros.
¿Y el siguiente? ¿Hacia dónde se va a decantar el tercer volumen? ¿Y cuándo saldrá? Este misterio solo exige una pequeña búsqueda en internet para ser resuelto: al menos en inglés se publicará el 12 de noviembre de 2026 y se titulará Around the World. O dicho de otra forma, el próximo título de Manuel Garand llevará a sus seguidores a recorrer el mundo entre crímenes y misterios aún por descubrir.
Descubrir al asesino entre pistas y cuadrículas
La única norma de Murdoku es no mirar el tiempo: el proceso deductivo de un investigador no conoce de agujas ni minuteros, solo de seguir pistas y dejar a los procesos el tiempo necesario para madurar y asentarse. Algo muy similar a la forma en la que los maestros cerveceros de Cervezas Alhambra elaboran cada una de sus recetas para lograr un sabor irrepetible en el paladar.
Una vez el reloj ha sido desconectado, la atención dirigida al libro y la mente enfocada a resolver un crimen, es el momento de leer las primeras páginas para descubrir: qué ha ocurrido, dónde ha tenido lugar y quiénes son los sospechosos.

Cada pista, cada partícula de información que el autor ofrece está destinada a que el lector sea capaz de unir las migas de pan hasta encontrar al asesino. Por ello será importante analizar cada dato, seguir las instrucciones y no dar nada por sentado: la cuadrícula será el tablero en el que distribuir los hechos para crear una especie de mapa del tesoro. Aunque, en este caso, el tesoro será identificar al criminal.
Cómo continuar tras completar los 160 acertijos
El universo Murdoku plantea un reto individual entre la persona y una desafiante cuadrícula que solo tiene una solución correcta. Pero también es una fuente de creatividad, ya que al analizar las pistas para la resolución de los casos los lectores van dando forma a los personajes, imaginando sus historias e iluminando los resquicios de la historia que Manuel Garand dejó pendientes de completar.
Puede que, por ello, la murdokumanía se haya convertido en el fenómeno inesperado del verano. Pero ¿qué ocurre cuando se completan los dos libros de acertijos y lógica? ¿Es el momento de colgar el sombrero de detective a la espera del tercer volumen? No, tan solo significa que es necesario hacerse con la lupa de investigador de G. T. Karber y su libro Murdle, resuelve el crimen.
Murdle surgió como un reto diario digital y se transformó en un libro perfecto para ahondar, y perfeccionar, las capacidades deductivas de los amantes del crimen o la novela negra. Las normas muy parecidas a Murdoku, un acertijo por resolver y un universo de pistas con las que llegar al desenlace final: quién es el culpable.
La gran diferencia es que Murdle permite a los participantes sumarse al Club de los Detectives, una comunidad online ideada para aunar las fuerzas deductivas de los participantes a la hora de afrontar el misterio. Aunque nada impide poner el libro en el centro de la toalla y pasar una tarde resolviendo crímenes tirados en una toalla con la familia y los amigos.
Al final, solo o acompañado, tanto Murdoku como Murdle son libros de pasatiempos que comparten un mismo objetivo: desafiar al intrépido lector a enfrentarse a las conjeturas de su mente para discernir el camino que le guiará hasta la solución final.
Créditos imágenes: Unsplash | Planeta de Libros
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