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Street food global: los platos callejeros más queridos e imitados del mundo Street food global: los platos callejeros más queridos e imitados del mundo

Es Tendencia - Gastronomía

Street food global: los platos callejeros más queridos e imitados del mundo


Mucho antes de llegar a las cartas de restaurantes o a los vídeos virales, estos bocados nacieron para alimentar a trabajadores, viajeros y vecinos


A mediodía, en Ciudad de México, es habitual ver largas filas formarse frente a un puesto de tacos. A varios miles de kilómetros, en una calle de Hanói, las personas se sientan en un taburete de plástico para tomar un cuenco de phở. En Estambul, la carne gira lentamente sobre un asador vertical mientras un vendedor corta láminas finísimas para rellenar un pan recién horneado. Cambian las recetas pero la idea es la misma: comida preparada al momento, satisfactoria para el paladar y con precios accesibles.


Hoy el llamado street food ha salido de la calle y aparece en mercados gourmet, inspira a cocineros de alta cocina que imitan y reelaboran su esencia y protagoniza millones de publicaciones en redes sociales. Pero, antes de convertirse en fenómeno global, la comida callejera fue una solución práctica para quienes necesitaban comer bien, rápido y cerca de donde trabajaban o vivían.


Más allá de las referencias más conocidas, como el hot dog neoyorquino, el fish and chips británico, la pizza al taglio romana o la hamburguesa estadounidense, basta alejarse unos metros de las rutas más transitadas para encontrar recetas que han viajado desde mercados, puertos y barrios populares hasta convertirse en fenómenos globales.


comida callejera

Del mercado local al mundo


Una tortilla de maíz rellena de carne, pescado, verduras o guisos, acompañada por salsas que cambian de una región a otra: pocos ejemplos explican mejor la evolución del street food que el taco mexicano. Su historia se remonta siglos atrás, aunque su expansión internacional es mucho más reciente, a raíz de la difusión mundial de la cultura hispana. 


Hoy se encuentra en Los Ángeles, Madrid, Londres o Tokio, donde convive con ingredientes locales sin perder su acento mexicano. Su combinación de intensidad, frescura y textura encuentra un buen maridaje en una Alhambra Reserva 1925, cuya estructura permite sostener el protagonismo de las especias y los aderezos. Aquí te enseñamos una variante original para unos tacos sorprendentes.


Algo parecido ocurrió con el kebab, uno de los grandes viajeros de la gastronomía contemporánea. Nacido en el ámbito turco y extendido por buena parte de Oriente Próximo, encontró una segunda vida en las ciudades europeas durante la segunda mitad del siglo XX. Berlín, París o Bruselas terminaron incorporándolo a su paisaje urbano cotidiano.


Hoy, la carne asada en vertical, servida en pan de pita o dürüm junto a verduras y salsas, es una comida rápida reconocible para millones de personas. Es abundante, fácil de comer y admite variaciones casi infinitas. Una Alhambra Especial, fresca y equilibrada, acompaña bien el carácter especiado y la intensidad de la carne.


Si con tacos y kebab aún nos movemos en territorios familiares, hay que viajar más al este para encontrar uno de los platos callejeros de más rápida difusión: el phở vietnamita. A diferencia de otros iconos del street food mundial, aquí no hablamos de algo que se come con la mano. 


La receta prevé un caldo elaborado durante horas, servido con fideos de arroz, hierbas frescas y carne de vacuno o pollo. Desde primera hora de la mañana, miles de puestos lo preparan en ciudades como Hanói o Ho Chi Minh. Su popularidad internacional es relativamente reciente y ha sido favorecida por la difusión global de las gastronomías asiáticas


comida del mundo

Los sabores que siguen viajando


Aunque figuran entre los platos callejeros más compartidos en redes sociales, los pani puri siguen profundamente vinculados a la vida cotidiana india. Estas pequeñas esferas crujientes se rellenan con patata, garbanzos, cebolla y líquidos especiados que se introducen justo antes de comerlas. 


Su popularidad digital responde en parte a ese carácter espectacular y participativo. Quien los prueba suele repetir y quien los observa siente curiosidad inmediata. Las notas más complejas de una Alhambra Reserva Citra IPA generan un contraste interesante con la explosión de especias y sabores ácidos que caracteriza al plato.


Volviendo a la hispanosfera, no se puede dejar de lado el universo de las empanadas. Presentes en España y en gran parte de América Latina, constituyen uno de los ejemplos más claros de cómo una misma idea sencilla puede adoptar formas muy distintas según el territorio y la creatividad de quienes las preparan. Una comida portátil, económica y capaz de alimentar a mucha gente con ingredientes sencillos.


En Argentina predominan las versiones de carne. En Galicia aparecen grandes empanadas de atún, pulpo o marisco para compartir. En Chile, Colombia o Ecuador surgen variantes propias que forman parte de la identidad local. Pocas preparaciones muestran de manera tan clara cómo cada lugar adapta las recetas callejeras a sus ingredientes y costumbres. Si te animas, aquí puedes aprender a preparar una empanada de carne casera perfecta.


La última parada nos lleva a Andalucía. Mucho antes de que los fritos de pescado aparecieran en cartas internacionales o inspiraran versiones contemporáneas en ciudades alejadas del Mediterráneo, el pescaíto frito formaba parte de la vida cotidiana de barrios marineros como El Palo y Pedregalejo, en Málaga, o de las tabernas del litoral gaditano. Boquerones, salmonetes, acedías, puntillitas o calamares pasaban de la lonja a la cocina en cuestión de horas. 


Una combinación natural como una ración de pescaíto frito es la que contempla un maridaje con una Alhambra Especial bien fría. La cerveza aporta frescura y equilibrio frente a la textura crujiente de la fritura y los matices salinos del pescado. Así, el mar y el sol de Andalucía se saborean juntos, sentados en un banco de un paseo marítimo o paseando por el centro. O también puedes prepararlos en casa siguiendo esta receta


Algunos de estos platos callejeros nacieron para viajar; otros siguen manteniendo una relación más estrecha con las calles donde surgieron, pero todos ofrecen sabor, identidad y memoria en pocos bocados. El street food nos recuerda que la gastronomía empezó mucho antes de los restaurantes, en mercados, plazas y esquinas donde la mejor publicidad siempre fue una cola de clientes esperando su turno.


Imagenes I Unsplash 

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