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Gastronomía

Profiteroles de crema al estilo tradicional: larga vida a los clásicos atemporales

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Hay quienes los llaman bocaditos de crema, lionesas o petisús. En cualquier caso, es una dulce receta que reivindica su lugar en todo repertorio de repostería que se precie.

Por Marida con Alhambra

  • Cómo preparar profiteroles de crema para 6 personas

    La cocina tiene el poder de despertarnos profundos recuerdos. Pero es quizá el mundo dulce el que evoca las sensaciones más nítidas, pues conectan con memorias de la infancia, con tiempos en los que, sin saberlo, todo era mucho más sencillo, y los postres de mamá eran celebrados por todo lo alto. Por eso hay clásicos que nunca mueren, dulces de toda la vida como los míticos profiteroles, que tantas alegrías nos han dado, y que merece la pena recuperar.


    También llamados bocaditos de crema, lionesas o petisús, los profiteroles son uno de esos escasos dulces íntimamente ligados con las celebraciones familiares. Nos tentaban de pequeños desde el escaparate de la pastelería de barrio, y nunca faltaban en la carta de los mejores restaurantes, en los que ahora están volviendo a reivindicar su sitio.


    Frente a la vida acelerada de hoy, una bandeja de profiteroles es un canto a hacer un alto en el camino, a extender las sobremesas sin prisas para degustarlos como se merecen. Maridados con una copa de Alhambra Numerada en barrica de Pedro Ximénez, la experiencia se convierte en un momento único para disfrutar con todos los sentidos.


    Este pequeño dulce seduce ya con la vista, nos tienta con su aroma goloso familiar, y nos termina de conquistar con el primer bocado, con esa textura tan especial de una masa a la vez crujiente y esponjosa, delicada, en la que el cremoso relleno pone la guinda melosa que unifica los sabores. Cuando vuelves a degustar sabores que casi creías perdidos se produce la magia, el tiempo se detiene y te invaden sensaciones pasadas que invitan a alargar la sobremesa, a compartir el momento con una buena charla sin preocupaciones, encadenando confidencias, risas y recuerdos con tu copa de Cervezas Alhambra en la mano.


    El carácter atemporal de los profiteroles refleja también el amor por las cosas bien hechas. Su elaboración, aunque no es tan compleja como pudiera parecer, sí requiere de la máxima atención y cuidado en todos sus pasos. Es un dulce refinado, pero puramente artesanal, hecho con la misma dedicación que los maestros cerveceros de Cervezas Alhambra ponen en cada una de sus creaciones.


    Un respeto por la mejor materia prima que parte de siglos de tradición, pero buscando a la vez nuevos caminos que estimulen los sentidos, como es Alhambra Numerada en barrica de Pedro Ximénez. Con su crianza en antiguas barricas de Jerez que han contenido vino Pedro Ximénez, esta referencia de la serie Las Numeradas crea el maridaje perfecto para convertir la hora del postre en una experiencia llena de matices.


    El profiterol es un dulce de origen muy antiguo convertido en todo un arte de la repostería de la mano de los pasteleros franceses, pero que hace mucho tiempo superó sus fronteras, conquistando también la cocina casera. Su base es la masa o pasta choux, una elaboración muy peculiar pero que, siguiendo los pasos con atención, no tardarás en dominar.

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    Cómo preparar profiteroles de crema para 6 personas
  • Ingredientes

    • 250 ml de leche entera
    • 125 g de mantequilla
    • 250 g de harina de repostería
    • 5 huevos M
    • 1 pizca de sal
    • Para el relleno y presentación
    • 1 litro de leche entera
    • 1 piel de limón (solo parte amarilla)
    • 2 ramas de canela
    • 200 g de azúcar
    • 6 yemas de huevo
    • 10 cucharadas rasas de maicena
    • Azúcar glasé
    • Chocolate negro (opcional)
  • Elaboración de la receta paso a paso

    • Paso 1

      Comenzamos aromatizando el litro de leche del relleno, para que vaya cogiendo su característico olor. Para ello, ponemos la leche a calentar suavemente con la piel del limón, procurando que no tenga parte blanca, y la rama de canela. Cuando rompa a hervir, apagamos el fuego y reservamos aparte.

      Paso 1
    • Paso 2

      A continuación, elaboraremos la masa choux de los profiteroles. Comenzamos precalentando el horno a 180ºC, y preparamos dos bandeja refractarias con papel sulfurizado. Disponemos la leche de la masa en un cazo, añadimos la mantequilla troceada y una pizca de sal (que podemos omitir si la mantequilla es salada). Calentamos a fuego suave hasta que la mantequilla se derrita, mezclamos para homogeneizar y llevamos a ebullición subiendo el fuego. Rápidamente, separamos del fuego y echamos de golpe toda la harina. Volvemos a poner al fuego y removemos suavemente. Mantenemos la cocción, sin dejar de remover, hasta que se forme una masa que se despegue de las paredes del cazo, y retiramos.

      Paso 2
    • Paso 3

      Dejamos que se enfríe un poco antes de añadir los huevos, uno a uno. Batimos unos instantes con las varillas eléctricas después de agregar cada huevo, hasta obtener una masa homogénea y suave.

      Paso 3
    • Paso 4

      Ahora, vamos tomando pequeñas porciones de masa, formando bolitas con la ayuda de dos cucharas o con una manga pastelera, y las repartimos en las bandejas. Horneamos durante, aproximadamente, 25 minutos, hasta que se doren. Los dejamos enfriar sobre una rejilla.

      Paso 4
    • Paso 5

      Vamos con la crema del relleno. Colamos con un colador fino la leche infusionada y la mezclamos con el azúcar, las yemas batidas y la maicena tamizada. Ponemos la mezcla al fuego y calentamos a fuego muy suave, removiendo constantemente con unas varillas, hasta que espese. Cuando se enfríe un poco, llenamos con la crema una manga pastelera de boquilla lisa.

      Paso 5
    • Paso 6

      Finalmente abrimos los profiteroles horneados con unas tijeras de cocina, sin separarlos en mitades, y los rellenamos con la crema. Para servirlos, podemos decorarlos espolvoreados con azúcar glasé tamizado, o con chocolate fundido al baño maría o en microondas.

      Paso 6

Con qué acompañar los profiteroles

profiteroles receta

Por sus peculiares características, lo mejor es rellenar y decorar los profiteroles justo antes de servirlos, para poder disfrutar al máximo de todas sus cualidades. El contraste entre el exterior crujiente y el interior ligero y aireado, con un cremoso corazón de crema, quedará aún más realzado al maridarlo con una cerveza tan especial como Alhambra Numerada en barrica de Pedro Ximénez.


Con su ligero amargor y dulzor suave, esta cerveza ofrece sabores intensos y armoniosos, con toques de frutas maduras, caramelo tostado y chocolate, también con recuerdos a uvas pasas, coco y vainilla. Un sinfín de matices que se desvelan poco a poco, para degustar con calma con todos los sentidos.

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Otros postres tradicionales para disfrutar sin prisas

Con la misma masa choux, que ahora ya sabemos dominar a la perfección, puedes animarte a preparar otros dulces clásicos, como los éclairs de chocolate o nata y fresas, los París-Brest o el fastuoso croquembouche. Pero hay otros muchos dulces clásicos que también merece la pena recuperar, de esos cuyas recetas han estado pasando de generación en generación en cada casa, creando recuerdos como nexo de unión en la familia.


En su mayoría son dulces ligados a nuestra propia cultura gastronómica y a los productos locales de cada región, en los que los lácteos, la miel, los frutos secos y las especias siempre han jugado un gran papel. Postres como el arroz con leche, el flan, las magdalenas, la leche frita, los pestiños o los buñuelos; sabores de siempre que nos hacen reconectar con nuestro pasado más goloso, viviendo al mismo tiempo experiencias nuevas.

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