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Sopa de invierno con tomate y jengibre: un plato delicioso y reconfortante Sopa de invierno con tomate y jengibre: un plato delicioso y reconfortante

Gastronomía

Sopa de invierno con tomate y jengibre: un plato delicioso y reconfortante

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Un plato que degustar cucharada a cucharada, ideado para conquistar a todos los paladares

Por Marida con Alhambra

  • Cómo preparar un plato sencillo pero cálido y reconfortante que nos evoca a la cocina de toda la vida

    La cocina de nuestra infancia, elaborada de manos de nuestras madres y abuelas, está repleta de recetas de cuchara preparadas con mimo y cariño. Sus recuerdos se esconden en nuestras mentes, pero asoman cuando nos encontramos con platos como esta crema de tomate, zanahoria y jengibre. Solo tenemos que llevarnos una cucharada de esa deliciosa preparación a la boca y los recuerdos empiezan a aflorar. 


    Del mismo modo que los maestros cerveceros de Cervezas Alhambra combinan las mejores materias primas con su saber hacer para conseguir variedades que aseguran nuestro deleite, nosotros podemos cocinar platos que no conllevan complicación alguna, pero que resultan tremendamente acogedores y familiares.


    Caliente o fría, esta crema de tomate, zanahoria y jengibre es siempre reconfortante y sabrosa. Ideal para los amantes de la cerveza, marida a la perfección con Alhambra Lager Singular, una cerveza con suaves notas afrutadas y florales que se intensifican a cada trago. 


  • Cómo preparar un plato sencillo pero cálido y reconfortante que nos evoca a la cocina de toda la vida
  • Ingredientes

    • 1 kg de tomate
    • 6 zanahorias
    • 1/2 cebolla
    • 1 trozo de jengibre fresco
    • 1 diente de ajo
    • 300 ml de caldo de verduras
    • Sal
    • Pimienta negra
    • Aceite de oliva virgen extra
    • Cebolla frita crujiente
    • Hierbabuena fresca
  • Preparación

    • Paso 1

      Preparamos las verduras. Para ello lavamos bien los tomates y los troceamos. No hace falta pelarlos ni quitar las pepitas porque los vamos a triturar y a pasar por un chino para obtener una crema fina. Pelamos también las zanahorias y la cebolla y troceamos ambas. Retiramos la piel del jengibre con una cucharilla y lo rallamos finamente. Pelamos y rallamos también el diente de ajo.

      Paso 1
    • Paso 2

      Calentamos un fondo de aceite de oliva virgen extra en una cacerola y rehogamos la cebolla, el jengibre y el ajo durante unos minutos. Agregamos el tomate y la zanahoria y sofreímos durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se agarren al fondo.

      Paso 2
    • Paso 3

      Regamos con el caldo de verduras y cocemos a fuego suave durante 15 minutos, contando desde el momento en que el conjunto comienza a hervir.

      Paso 3
    • Paso 4

      Transcurrido este tiempo y cuando la verdura esté tierna trituramos hasta obtener un puré. Pasamos por un colador de malla fina o un chino para retirar posibles restos de pieles y pepitas.

      Paso 4
    • Paso 5

      Devolvemos el puré a la cacerola, probamos el punto y salpimentamos al gusto. Añadimos la nata líquida y calentamos unos minutos antes de emplatar. Servimos decorando la superficie con un poco de nata líquida, una cucharadita de cebolla frita crujiente y unas hojas de hierbabuena.

      Paso 5

Con qué maridar la crema de tomate, zanahoria y jengibre

Esta crema de tomate, zanahoria y jengibre, que se puede servir caliente o fría, marida estupendamente con una cerveza Alhambra Lager Singular. Inspirada en recetas clásicas de estilo Lager Pilsner alemán, los maestros cerveceros de Cervezas Alhambra siguen un cuidado proceso de elaboración para obtener una cerveza de fermentación lenta, ligera, equilibrada y de amargor suave. Pensada para disfrutar aquí y ahora, para hacer especiales los momentos cotidianos.

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Seis trucos para hacer cremas de matrícula de honor

  1. Un buen caldo, la base de una buena crema


Aunque se puede usar simplemente agua, una crema gana muchísimo si la preparamos con caldo, sobre todo sí es casero. Hay algunos comerciales buenos, pero prepararlo en casa no conlleva esfuerzo alguno y merece la pena invertir algo de tiempo en ello.


  1. Lácteos y otros productos similares para cremas más suaves 


Suavizar cremas con un añadido lácteo mejora el sabor y las hace más delicadas y presentables. Hay muchas alternativas: leche de vaca, leche evaporada, nata de cocina o incluso más grasa, crème fraîche, queso crema, entre otros. Y para intolerantes, alérgicos o veganos hay otras alternativas como la leche de coco u otras bebidas vegetales.


  1. Rehogar antes de cocer aporta un extra de sabor


Rehogar ligeramente los ingredientes base marca una diferencia importante. Cebolla, ajo, puerro y/o apio son fondos de verduras que, rehogados a fuego suave, potencian el sabor de todo tipo de cremas y aportan resultados increíbles. 


  1. El poder de las hierbas, las especias y otros condimentos


Hierbas, especias y condimentos tienen el poder de elevar una crema mediocre a otras esferas. Comino, curry, pimentón, pimienta, tomillo, romero, laurel, salsa de soja, salsa Perrins o Worcestershire, salsa Tabasco, harissa, tahina, levadura de cerveza, salsa de ostras y mucho más. La lista es tan extensa como bien equipada esté la despensa.


  1. Asar en vez de hervir


Hay ocasiones en las que merece la pena encender el horno. La diferencia de sabor entre una verdura asada en el horno y la que simplemente se ha hervido en un líquido es considerable. Los sabores son más intensos. Coliflor, tomate, ajo, cebolla, calabaza y otros tubérculos adquieren matices de sabor más potentes si los asamos en vez de rehogarlos.


  1. La textura importa (y mucho)


Para lograr una textura aterciopelada y fina podemos usar una batidora de brazo y colar pasar después el resultado por un chino o un colador de malla fina. También hay robots de cocina muy potentes que son grandes aliados. Con cualquiera de los dos métodos se obtienen resultados excelentes.

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